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Cómo afecta el coronavirus a la entrega de última milla
La rápida propagación del nuevo coronavirus COVID-19, sin importar las fronteras, ha afectado a nuestras sociedades, mercados e industrias. Analizamos cómo deberían adaptarse las empresas de reparto y los retailers para convertir los crecientes riesgos en la cadena de suministro en clientes duraderos.
Las crecientes medidas de cuarentena impuestas por los gobiernos nacionales y europeos restringen la libre circulación de personas; aun así, las autoridades se están asegurando de minimizar los riesgos en las cadenas de suministro y de que las mercancías sigan circulando. Sin embargo, la Comisión Europea ya ha revisado a la baja sus previsiones económicas para 2020, con un descenso del 1 %. En este momento está claro que las empresas necesitan replantearse sus modelos, la resiliencia de su cadena de suministro y la forma de seguir conectadas con sus clientes.
¿Qué está pasando?
Para muchas empresas, la consideración más importante es el impacto en sus cadenas de suministro, causado sobre todo por la disrupción del tejido industrial chino. Actualmente, uno de los principales problemas de la cadena de suministro en Europa está relacionado con las recientes medidas más estrictas de movilidad, incluido el cierre de restaurantes y comercios no esenciales, lo que ha provocado un aumento sin precedentes de la demanda de alimentación y un descenso de las compras presenciales de bienes de consumo no esenciales. Muchos retailers también están animando a sus clientes a comprar online, lo que alivia la afluencia en las tiendas pero presiona el sistema de entregas de última milla.
Los datos de las operaciones de entrega de Urbantz muestran que las tasas habituales de entrega a domicilio se han duplicado.
En este momento podemos destacar tres acontecimientos principales para las operaciones de entrega de última milla:
1. Demanda desequilibrada
En toda Europa vemos que los controles fronterizos han ralentizado el comercio internacional y han dejado a las empresas con escasez de suministro mientras la demanda crece, lo que provoca numerosos retrasos en las entregas y desabastecimiento. Donde más se nota es en la alimentación y los productos de despensa, con supermercados incapaces de atender la elevada demanda. Queda claro cuando mayoristas y retailers informan a la vez de que la demanda se ha duplicado y de enormes limitaciones en la capacidad de entrega por falta de personal, con hasta un 30 % de los empleados de almacén y reparto sin poder trabajar. Aunque las empresas están intensificando la contratación, hay varias complicaciones relacionadas con la formación, las licencias y los incentivos públicos, sobre todo si buscas conductores.
Conclusión de Urbantz: El modelo on-demand fue la primera señal de los retos de una economía que se mueve rápido, pero el nuevo coronavirus ha multiplicado esos retos. El desequilibrio entre oferta y demanda exige a las empresas flexibilidad digital y “operaciones bajo demanda”, así como sistemas automatizados que ayuden a incorporar conductores con facilidad y a ajustar su capacidad y su carga en tiempo real.
2. Crecimiento exponencial de las entregas a domicilio
Los datos franceses de principios de marzo muestran un aumento medio del 6,2 % en las tiendas físicas de alimentación, principalmente en previsión de las restricciones. Pero el aumento más significativo se observa en las entregas a domicilio, con un salto medio del 73,8 % solo en la Francia metropolitana. Este pico sin precedentes ha provocado retrasos en las entregas mientras las empresas adaptan sus cadenas de suministro y sus operaciones de última milla, con noticias de retailers europeos que programan entregas con hasta dos semanas de antelación. Otro indicador es el aumento general de las compras de comercio electrónico en un 15,3 % respecto al trimestre anterior – algunos expertos calculan que esta nueva experiencia de compra online podría tener un efecto positivo en el sector, ya que los nuevos clientes descubren que es posible pedir online productos que normalmente no comprarían así.
Conclusión de Urbantz: El crecimiento de las entregas a domicilio crea oportunidades para el comercio electrónico y los transportistas, pero solo si las empresas son capaces de incorporar rápidamente sistemas de programación de entregas, optimización automatizada de rutas e integraciones en tiempo real entre los sistemas de gestión de stock y de entregas.
3. La experiencia de entrega es una prioridad para retailers y transportistas
Incluso antes del brote del nuevo coronavirus, las malas experiencias de entrega ya eran una gran preocupación para la reputación de los retailers y su relación con los clientes. Un servicio deficiente a menudo les obligaba a tratar directamente con los transportistas contratados. Los acontecimientos actuales han desplazado la atención de transportistas y retailers, llevándoles a adaptar drásticamente sus operaciones de entrega de última milla en varios frentes, como reforzar la seguridad del personal, responder a las necesidades de los clientes y reforzar las operaciones internas.
El operador postal belga bpost optó por que fueran los conductores quienes firmaran el comprobante de entrega en lugar del cliente, para evitar contactos innecesarios. De forma similar, la empresa británica de reparto a domicilio Deliveroo está añadiendo a su app una opción de ‘entrega sin contacto’, que permite a los clientes recibir sus pedidos sin encontrarse con el repartidor. En Francia, los retailers estudian formas de responder mejor a los clientes. Una de las opciones es ofrecer una ‘cesta de productos’ predefinida, fácil de comprar y también sencilla de preparar, que cubra las necesidades de alimentación de los clientes. También en el Reino Unido, como en el resto de Europa, gigantes del retail como Morrisons están ampliando sus equipos contratando conductores y personal de distribución. Al mismo tiempo, refuerzan su política de bajas por enfermedad. Todo ello forma parte de un esfuerzo por seguir ofreciendo entregas a domicilio de forma puntual y segura.
Conclusión de Urbantz: Los proveedores logísticos de todo tipo pueden salir de esta pandemia con operaciones más sólidas y un mayor conocimiento de las necesidades y expectativas de sus clientes. Para lograr un impacto real en el negocio, el nivel de satisfacción del cliente debe mantenerse una vez que la situación se normalice – algo imposible sin un sistema adecuado de seguimiento, feedback y comunicación.

Soluciones de última milla
Los retailers todavía no notan la desaceleración económica prevista gracias al aumento del gasto. Pero este lado positivo de la situación, en concreto el aumento de las entregas a domicilio, puede convertirse rápidamente en un reto si no se gestiona bien. Ya vemos algunos retos: escasez y retrasos en los suministros, un aumento abrumador de las entregas a domicilio y falta de personal de reparto.
Como era de esperar, la tecnología y el software especializado pueden ser un salvavidas inmediato para las empresas que se enfrentan a los problemas de la última milla, y una inversión prudente para prepararse ante los retos económicos y diferenciarse de la competencia.
Optimiza costes ya
El aumento del 73,8 % de las entregas a domicilio en Francia también significa que las entregas están más dispersas geográficamente, lo que obliga a destinar más recursos y costes para llegar a determinadas zonas. No es lo ideal cuando te enfrentas a una falta de personal. Consolidar rutas y vehículos es clave para asumir el mayor volumen y asignar correctamente paquetes y vehículos, garantizando que las furgonetas no circulen vacías. Al mismo tiempo, la optimización de rutas garantiza que distintas furgonetas no pasen por la misma calle el mismo día, lo que reduce el número de vehículos, conductores y tiempo necesarios para entregar.
Garantiza el control total de tus operaciones
Tener el control total de las operaciones de entrega es ahora más crucial que nunca. Nuestros clientes informan de aumentos de casi el 100 % en sus segmentos de comercio electrónico, y de hasta 5 veces más volumen en las tiendas físicas. Estas cifras han sometido a una enorme presión la organización de última milla de las empresas. Los retrasos, los datos erróneos y los fallos pueden poner en riesgo toda la operación del día. La visibilidad de todo el proceso permite anticipar cualquier problema y aplicar soluciones rápidas y flexibles, como reasignar rutas, añadir o eliminar paradas y comunicarse con conductores y clientes. Asegúrate de utilizar un software avanzado (todo en uno) para automatizar la optimización de rutas, tener visibilidad en tiempo real de las tareas y los posibles problemas, y controlar la experiencia del cliente
Responde a grandes volúmenes
Los volúmenes inusuales pueden desbaratar tus operaciones si tus entregas no se gestionan con un software flexible, capaz de integrar variables (desde las condiciones del tráfico y el peso de los paquetes hasta la capacidad de la furgoneta, e incluso el tiempo que un conductor puede necesitar para entregar) y de conectarse además con tus sistemas de almacén. Un software así ofrece control total y coordinación entre los distintos departamentos que intervienen en la entrega de última milla. Otra ventaja es que permite facturar directamente todos los pedidos al remitente, lo que facilita la gestión de grandes volúmenes de tareas y garantiza facturas sin errores. Además, recopila todos los datos en tiempo real y amplía la visión del usuario con informes diarios de todas las actividades.
¡Aporta valor!
Es cierto que la pandemia del nuevo coronavirus impone a las empresas una situación inédita. Es probable que los consumidores salgan de este periodo con un nuevo nivel de expectativas. Exigirán entregas no solo más rápidas, sino también más flexibles, más transparentes y más ecológicas. Con un software que permita el seguimiento y la optimización en tiempo real, el control de las entregas y el contacto en tiempo real con los conductores, existe la oportunidad de adaptarse rápidamente al nuevo nivel de expectativas de los clientes.
¿Quieres hablar de tus planes de continuidad de negocio frente al coronavirus? Contáctanos hoy mismo. Gracias a nuestra experiencia con los recientes acontecimientos en Europa, podemos ayudarte a planificar y optimizar tus operaciones de entrega con una puesta en marcha rápida.
P. D.
Vemos cómo el inesperado brote de COVID-19 está presionando al sector de la última milla, y cómo la respuesta en tiempo real de las empresas a estos problemas distingue a quienes saldrán reforzadas de quienes se quedan de brazos cruzados. Quienes se adaptan de inmediato no solo consiguen mantener satisfecha a su base de clientes, sino también adelantarse a la competencia.
Retrasar la implantación de operaciones sólidas y sistemas digitales fiables significa quedar en una posición más frágil, sin capacidad de responder a la demanda cambiante de los clientes. Es difícil predecir las consecuencias del impacto del coronavirus, pero hay una conclusión que el sector ya puede anticipar – el comportamiento de los clientes cambiará y los actores de la cadena de suministro deben prepararse hoy para ese cambio